Los tanques de almacenamiento son un componente esencial en los sistemas de aire comprimido y nitrógeno, ya que permiten estabilizar la presión, almacenar energía neumática y mejorar la eficiencia del sistema. Además de actuar como un buffer entre el compresor y el consumo, también funcionan como una primera etapa de separación de condensado, ayudando a reducir la carga de humedad que llega a los equipos de tratamiento de aire.